Escribir sin importar un carajo el tribunal de l inquisición literaria
Qué grato es escribir así, libre de implorar al dios de la corrección y el estilo literario una dosis de iluminación. Me alineo en el concepto de Bukowski (Charles), al igual que Miller (Henry), obviamente no pretendo compararme con esos inimitables escritores, poner al alma al desnudo, escribir con el corazón, el estómago, los intestinos, sin importar lo que piensen de ti, decir con honestidad lo que te ha pasado y te pasa, lo que has sentido y sientes, tus dolores, alegrías, fracasos, confusiones, mandando al diablo el rigor de la academia. Y otra vez el loco Bukowski y su poema “Cómo ser un gran escritor”: “Tienes que cogerte a muchas mujeres, bellas, bellas mujeres, y escribir algunos poemas de amor decentes, y no te preocupes por la edad y los nuevos talentos. Solo toma más cerveza, más y más cerveza. Ve al hipódromo por lo menos una vez a la semana y gana si es posible. Aprender a ganar es difícil, cualquier pendejo puede ser un buen perdedor. Y no olvides tu Bra...