El barbero español anticlerical
El barbero español anticlerical Me cortaba el pelo, entonces tenía “copete”, aunque mi prominente frente y el inicio de lo que llaman “entradas” presagiaban calvicie (papá, mis tíos Echeverría, mi hermano, mis primos hermanos, todos calvos), en una barbería que hacía esquina al final de la 3 Avenida de Las Delicias, a unos 100 metros de nuestra residencia. El barbero, un español grosero y anticlerical, mientras me pasaba la navaja clásica del oficio para redondear el corte en el “cogote” (al final del cabello, la frontera con el cuello) despotricaba de los curas y de las monjas, hablando con los parroquianos que esperaban su turno “esos curas mi amigo, o son maricos, o pederastas, o se dejan follar, así le decimos en España a coger, por otros curas, o se cogen a los carajitos en los colegios, o en las parroquias… ¿y las monjas? Se lo digo por experiencia, putas las condenadas … usted las ve con los hábitos y rezando con caritas de yo no fui, coño, pero les arde la cuca, se fo...